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lunes, 21 de febrero de 2011

¿Vale la pena vivir la vida?


“Si se pudiera proteger a los acantilados de las tormentas, nunca podría admirarse la belleza de sus quebradas”

Muchas veces hemos sentido que la vida no vale la pena vivirla. En un caso extremo, escuché en la radio a una mujer que decía: “No quiero tener hijos, porque solo se viene a este mundo a sufrir. Y quiero ahorrarles ese sufrimiento”.

Pero… ¿Realmente la vida es así? ¿O nosotros la hacemos así?

Lo que realmente te hace sufrir, no es la vida en sí… son tus expectativas respecto a cómo debería ser el mundo o cómo debería actuar tal persona.

Por ejemplo, cuando te enojas con tu pareja porque no llegó a tiempo o no te expresa su amor como a ti te gustaría que lo hiciera.

Entonces, lo que te daña no es tu pareja… son tus pensamientos y emociones con respecto a como debería actuar tu pareja, de acuerdo a la etiqueta del hombre o mujer perfecto que tienes.

Si sufres porque la vida es cruel… es porque tienes un concepto equivocado de lo que realmente es. Crees que en la vida todo debería ser felicidad.

Imagínate que piensas que un bosque debe ser con puras rosas, ríos limpios, venados corriendo, un sol reluciente y una suave lluvia.

Pero cuando vas a uno ¡Oh sorpresa! También hay insectos, serpientes… y la lluvia ¡es un diluvio!

Imagínate sufriendo porque lo encontraste así y diciéndote “No vale la pena estar en un bosque, es horrible: serpientes, bichos ¡que horror!” ¿No tiene sentido verdad?

En el fondo sabes que así es un bosque. No como tú pensabas que era. Lo que puedes hacer, es estar alerta contra las serpientes. También, cubrirte para que la lluvia no te moje.

Y disfrutar las rosas que veas y los venados.

Simplemente aceptas la naturaleza como es y no te lamentas. Te adaptas a ella.

En la vida, es igual. Cuando la vemos como un paquete completo, en el que hay amor, muerte, instantes imborrables y fracasos dolorosos, la aceptas como es.

A partir de esa aceptación, puedes adaptarte a ella. Pregúntate que capacidad dormida en ti, necesita salir a flote cuando te enfrentes a un nuevo desafío.

Por ejemplo, yo de niño no sabía bailar salsa. La necesidad de gustarle a las niñas me hizo aprender ¡Ahora he llegado hasta dar clases de baile!

Me daba miedo hablar en público. Era muy tímido. La necesidad y las circunstancias me obligaron ha hablar en público ¡Ahora soy conferencista! Imagínate cuantas capacidades dormidas en mí, se han despertado por la necesidad.

Siempre pregúntate ¿Qué capacidades dormidas en mi tienen que salir a flote con este desafío?

El dolor y las derrotas son una gran oportunidad para replantearnos como estamos viviendo la vida. Te confieso que acostumbro caminar cerca de los bosques, lejos de la gente, cuando las tormentas de la vida hacen que se me pongan las cosas difíciles.

Anclarme dentro del ruido cotidiano cerca de la naturaleza, dándome un breve espacio para reflexionar acerca de mis desafíos actuales y replantearme nuevas metas, ha sido invaluable para mi.

Si no, ya me habría vuelto loco.

Te recomiendo que hagas lo mismo. Busca un espacio diario de reflexión.

Todos somos producto de nuestras reacciones ante los retos. Somos hermosas quebradas hechas por las tormentas de la vida.

“Un guerrero acepta su suerte, sea cual sea, y la acepta con total humildad. Se acepta a sí mismo con humildad, tal como es; no como base para lamentarse, sino como un desafío vital”

Juan Castaneda

Tus circunstancias acéptalas como son, y pregúntate “¿Qué puedo hacer al respecto?” Te sorprenderá como a mí lo sencillo que es solucionar un problema, una vez que dejes de pensar en el y te enfoques en resolverlo.

Generalmente, las mejores oportunidades de nuestra vida, vienen disfrazadas de problemas.

No importa cuales sean estos. Siempre existe una solución.

Así que ¡ha disfrutar la vida se ha dicho!

Alguien especial en mi vida


Eres el amigo sincero,
indestructible causa de mi alegría.

estes siempre a mi lado,
como amigo es lo que quisiera.

Nadie como tu,
para ser parte de los secretos.
Para mi nunca habra nadie como tu,
que ocupe el lugar mas hermoso en mi corazón.

Comprendere todo lo que hagas siempre
actuare con sinceridad, reire y llorare.
Esperaba el momento exacto de conocerte,
el dia seria especial

y no pude evitar enamorarme.
A ti estan dedicados
gran parte de mis pensamiento,
por que me gustas,

pero mas me gustan tus sentimientos.
La vida me ha vuelto a sonreir,
cuando a ella has llegado
gracias por darme
la oportunidad de conocerte.

Por siempre Amigos


Desde el fondo de mi corazón
no pensé que los fuera a querer tanto
pues ahora los extraño eso me dice mi llanto.

Nunca pensé,
que esta amistad fuera tan grande
y ahora lo se, mis queridos amigos leales.

Se que tenemos diferentes formas de pensar
pero tenemos algo en común,
nos queremos
y no nos importa lo demás.

A medida que pase el tiempo
vamos a ir madurando cada vez mas
pero se que esta amistad se conservará
como el inmenso mar.

Mi cariño hacia ustedes
es tan grande como el universo
fuerte como el hierro
pero tan tierno
como las nubes y el cielo.

Para mi son personas muy especiales
pues son mis amigos irremplazables
y siempre los querré
pase lo que pase.

Ya falta muy poco
para que acabe nuestra juventud vagante
pues ahora vienen
mas responsabilidades que antes.

En muy poco tiempo
cada quien tomará diferentes caminos
pero de lo que si estoy segura
es que mi corazón
siempre tendrá presente
a mis mejores amigos.

Lo Que He APRENDIDO Sobre La Vida


He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame,
solo convertirme en alguien a quien se pueda amar;
el resto ya depende de los otros.

He aprendido que por mucho que me preocupe por los
demás, muchos de ellos no se preocuparan por mí.

He aprendido que puede requerir años para construir
la confianza y únicamente segundos para destruirla.

He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la
vida, no son las cosas que tengo alrededor sino las
personas que tengo alrededor.

He aprendido que puedo encantar a la gente por unos
15 minutos; después de eso necesito poder hacer más.

He aprendido que no debo compararme con lo mejor de lo
que hacen los demás, sino con lo mejor que puedo hacer yo.

He aprendido que lo más importante no es lo que me
sucede sino lo que hago al respecto.

He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un
instante que ocasionan dolor durante toda la vida.

He aprendido que es importante practicar para
convertirme en la persona que yo quiero ser.

Lo Que He APRENDIDO Sobre La Vida

He aprendido que es muchísimo más fácil reaccionar
que pensar y más satisfactorio pensar que reaccionar.

He aprendido que siempre debo despedirme de las
personasque amo con palabras amorosas; podría ser
la última vez que los veo.

He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de
lo que pensé posible.

He aprendido que soy responsable de lo que hago,
cualquiera que sea el sentimiento que tenga.

He aprendido que o controlo mis actitudes
o ellas me controlan a mi.

He aprendido que por tan apasionada que sea la
relación en un principio, la pasión se desvanece
y algo más debe tomar su lugar.

He aprendido que los héroes son las personas que
hacen aquello de lo que están convencidos,
a pesar de las consecuencias.

He aprendido que aprender a perdonar requiere
mucha practica.

He aprendido que el dinero es un pésimo indicador
de valor de algo o alguien.

He aprendido que con los amigos podemos hacer
cualquier cosa o no hacer nada y tener el mejor
de los momentos.

Lo Que He APRENDIDO Sobre La Vida

He aprendido que a veces las personas que creo
que me van a patear cuando estoy caído, son
aquellas que me ayudan a levantar.

He aprendido que en muchos momentos tengo el
derecho de estar enojado, más no, el derecho
de ser cruel.

He aprendido que la verdadera amistad y el
verdadero amor continúan creciendo a pesar de
las distancias.

He aprendido que simplemente porque alguien no
me ama de la manera en que yo quisiera,
no significa que no me ama a su manera.

He aprendido que la madurez tiene mas que ver
con las experiencias que he tenido y aquello que
he aprendido de ellas, que con el numero
de años cumplidos.

He aprendido que nunca debo decirle a un niño que
sus sueños son tontos; pocas cosas son más humillantes
y que tragedia sería si él lo creyera.

He aprendido que por bueno que sea el buen amigo,
tarde o temprano me voy a sentir lastimado por él
y debo saber perdonarlo por ello.

He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado
por los otros; a veces tengo que perdonarme a mí mismo.

Lo Que He APRENDIDO Sobre La Vida.

He aprendido que por más fuerte que sea mi duelo,
el mundo no se detiene por mi dolor.

He aprendido que mientras mis antecedentes y circunstancias
pueden haber influenciado en lo que soy, yo soy responsable
de lo que llego a ser.

He aprendido que a veces cuando mis amigos pelean,
estoy obligado a tomar partido aun cuando no lo deseo.

He aprendido que simplemente porque dos personas pelean,
no significa que no se aman la una a la otra; y simplemente
porque dos personas no discuten, no significa que si se aman.

He aprendido que no tengo que cambiar de amigos si comprendo
que los amigos cambian.

He aprendido que no debo ufanarme de averiguar un secreto;
podría cambiar mi vida para siempre.

He aprendido que dos personas pueden mirar a la misma cosa
y ver algo totalmente diferente.

He aprendido que por más que trato de proteger a mis hijos,
ellos a la larga se lastiman y con eso me lastimo en el proceso.

He aprendido que hay muchas maneras de enamorarse
y permanecer enamorado.

He aprendido que sin importar las consecuencias, cuando soy
honesto conmigo mismo llego más lejos en la vida.

He aprendido que muchas cosas pueden ser generadas por
la mente; el truco es el autodominio.

He aprendido que por muchos amigos que tenga, si me convierto
en su salvador, me sentiré solitario y perdido en los
momentos en los que más los necesito.

He aprendido que puedo cambiar mi vida en cuestión de horas
ante la influencia de personas que ni siquiera me
conocen.

He aprendido que aun cuando pienso que no puedo dar más,
cuando un amigo pide ayuda, logro encontrar la
fortaleza para ayudarlo.

Lo Que He APRENDIDO Sobre La Vida

He aprendido que tanto escribir como hablar puede aliviar
los dolores emocionales.

He aprendido que el paradigma en el que vivo, no es la
única opción que tengo.

He aprendido que los títulos sobre la pared no nos
convierten en seres humanos decentes.

He aprendido que las personas se mueren demasiado pronto.

He aprendido que aunque la palabra amor pueda tener
diferentes significados, pierde su valor cuando se
usa con ligereza.

He aprendido que es muy difícil determinar donde fijar
el limite entre no herir los sentimientos de los demás
y defender lo que creo.

Estas son las cosas que he aprendido sobre la vida.

Para ser feliz


Mentalízate para ser feliz,

Si tu realizas afirmaciones en presente, consciente y en primera persona durante 21 días, estarás generando una vibración positiva que el universo entero estará aceptando.

Capta la onda de tu pensamiento y la retiene ahí hasta que la vida empieza a acomodar los medios y las situaciones para que el deseo que tu pediste se de por ley metafísica.

¿Por qué 21 días? Es el tiempo que al iniciar la repetición de un comportamiento definido y que es necesario para cumplir con lo que queremos hacer, tener, ser, o hacer, todo en lo personal como en lo laboral.

En metafísica una afirmación es una orden que se da para ser cumplida.

Por último, escoger con mucho cuidado las afirmaciones que quieres trabajar, si deseas un cambio significativo en tu vida y equilibrado debes trabajar en tu sistema de creencias podrás obtener resultados maravillosos.

Recuerda siempre que los pensamientos negativos son los que viajan a mayor velocidad en el universo.

Todo lo que hoy es, todo lo que hoy está, lo que hoy sucede, ha sido previamente pensado.

Así que deshecha cualquier pensamiento que no te beneficie, ni te haga sentir feliz.

Al final de tus afirmaciones debes repetir... "Gracias Dios por haberme escuchado".

Puedes hacer tus propias afirmaciones, aquí te dejo algunas para que comiences a ser feliz...

Yo soy la presencia gobernante que me precede a donde yo vaya durante este día, ordenando perfecta paz y armonía en todas mis actividades:

1.-YO no hablo, ni permito que se me hable nada contrario a la perfecta salud, la felicidad y la prosperidad.

2.- YO le hago sentir a todo ser viviente que lo considero valioso.

3.- YO le busco el lado bueno a todo lo que me ocurre, y a todo lo que veo ocurrir a otros.

4.- YO pienso en todo lo mejor. Espero todo lo mejor. Trabajo únicamente por lo mejor.

5.- YO siento igual entusiasmo por lo bueno que le ocurre a otro que por lo que me ocurre a mí.

6.- YO olvido mis errores del pasado y sigo adelante a mayores triunfos.

7.- YO llevo una expresión agradable en todo momento, y sonrío a todo ser que contacto.

8.- YO no tengo tiempo para criticar a los demás. Ya que paso tanto tiempo mejorándome.

9.- YO me hago tan fuerte que nada puede perturbar la paz de mi mente.

10.- YO SOY demasiado grande para preocuparme. Demasiado noble para enfurecerme. Demasiado fuerte para temer. Demasiado feliz para permitir la presencia de algo negativo.

Eres el piloto de tu vida


“Cuando conduzco el coche, me molesta que quien está junto a mi, me diga que camino tomar, que me detenga o ¡cuidado! Yo soy el conductor. Yo se porque hago lo que hago. Y el conductor es el único que lo sabe. Nunca hago caso de quien quiere decirme como manejar, porque por eso pasan accidentes”.

Escuché que le respondía un hombre a su amiga, cuando esta le platicó que su hija conducía un coche, y le dijo que acelerara para evitar un trailer. Su hija le hizo caso, pero no alcanzó a pasarlo. El trailer se llevó el coche. Afortunadamente viven para contarlo.

Como un rayo, comparé las similitudes que tiene este ejemplo con nuestra vida.

Nuestro coche se llama “vida” y el Ser Supremo ha sido lo suficientemente generoso, como para darnos a cada quien un “coche” propio.

Todos somos los conductores de nuestra propia vida. Desafortunadamente, muchos no asumen esa responsabilidad.

Son conductores miedosos, que les gusta preguntar a cuanto tripulante tienen, que deben hacer.

Y como resultado, tienen accidentes o no están satisfechos con su vida. ¿Por qué siguen escuchando los consejos de otros, cuando no están satisfecho con los resultados?

Simple. Es más fácil culpar a otros de sus fracasos, que ser responsables de sus decisiones.

Es el caso de la chica que le pregunta a la mamá ¿Qué debo estudiar?

O el caso del chico que pregunta ¿Cuál carrera da más dinero?

Porque el precio de seguir los impulsos de tu corazón, de tomar tus propias decisiones, es la posibilidad de fracasar.

Nadie puede esperar tener éxito en lo que le gusta con tan solo unos intentos. La historia está llena de hombres que estuvieron peleando por sus ideas, y que después de fracasos temporales, obtuvieron el éxito.

Aplicaron la persistencia en sus sueños.

La sensación de libertad, de asumir el control del volante de tu vida, te dará una seguridad y energía interior que no tiene precio.

Para un militar, su orgullo son las heridas de guerra. Y para el hombre de negocios, platicar de sus fracasos, antes de alcanzar la cima.

Aunque las derrotas temporales te causen dolor… cuando sean cosa del pasado, te divertirá recordarlas. Le dará más valor a tu éxito.

Detén a esa persona mata pasiones, y no la escuches cuando quiera dirigir el coche de tu vida, a una velocidad diferente a la que tú lo haces.

El no conoce porqué haces lo que haces. No conoce tu vida, como tú la conoces.

El no comprende tus sueños y motivos.

Finalmente, él en sus consejos, proyecta lo que él es. Lo que el hace. Lo que haría en tu lugar. Y si es un mediocre, y le haces caso… vas a acabar siendo un mediocre también.

Observa que las personas que han tenido éxito, primero se escuchan a sí mismas. Fueron tercas en escucharse primero a ellas mismas, antes que a los demás.

¿Que consejo te puedo dar? Hay dos frases que me encantan: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar” de Machado, y “Try hard enough” de Malcolm Forbes, esto es: sigue intentando hasta que tengas éxito.

Recordando mi vida, veo que las actividades en que he tenido más éxito, son en las que he aplicado estas dos frases. Y añade otro ingrediente: la esperanza.

En lo que más he tenido éxito, siempre hubo un momento en el que tuve un fracaso tan doloroso, que se abrían ante mi dos caminos: seguir adelante a pesar de que parecía que no lo lograría, o resignarme.

Al tomar el camino de seguir adelante… ¡lo logré! Te confieso que ya no creía en mi. Pero tenía la esperanza de lograrlo. Y la esperanza, transformó en realidad mis sueños.

También, hubo momentos en los que elegí el camino de la resignación. Me excusé ante mi mismo con mil pretextos de porque había fracasado. Pero no dejo de pensar que pude haber elegido la otra vereda y que pude haber tenido éxito.

La esperanza debes mezclarla con la persistencia también. Tu Breve Espacio, es fruto de la esperanza y persistencia combinadas.

La fe en un Ser Supremo también ha sido muy importante para mi. Me ha dado la paz y serenidad necesarias cuando parece que mi mundo se voltea de cabeza.

Te invito a que experimentes la emoción de conducir el coche de tu vida. Disfrútalo a tu ritmo, a tu manera ¡Y condúcelo hasta las estrellas!

Vive Cada Día Como Si Fuera El Último

¿Qué cómo aprendí a vivir, y cuándo aprendí a querer?

¿Qué cómo aprendí a sufrir? ¿Cuándo? ¿Cómo?....no lo sé.

Aprendí a mirar las estrellas, alumbrando los sueños con ellas. A mirar los colores del vientoy a sentir el sabor del silencio.

Aprendí a encender ilusiones y a escuchar hablar los corazones, con palabras calladas, con matices de mil sensaciones.

Cuando un día, el dolor tomó mi mano, conocí de frente a la tristeza, la pena y el llanto se marcharon, al sentir el amor y su grandeza.

La soledad, querida compañera, la que con tanto miedo rechazaba, me mostró la paz y la armoníade los momentos que con ella estaba.

Comprendí, el sentido de la vida, viviendo el amor y la desdicha, sintiendo la alegría y la tristeza, conociendo lo breve de la vida.

Aprendí el valor de la paciencia, a calmar los vientos de mi ira, a llenar con mares de esperanzalas zonas más oscuras de mi vida.

Es así, que aprendí a vivir.